Cómo limpiar un teclado mecánico sin cargártelo

Cómo limpiar un teclado mecánico sin cargártelo

Un teclado mecánico se limpia mucho mejor que uno de membrana, porque las teclas salen y entran sin más. Lo que hay debajo es un panel de switches abiertos y una placa: nada que se estropee por quitar el polvo, siempre que no lo empapes.

Aquí van los tres niveles de limpieza, del más rápido al más serio.

Nivel 1: la limpieza de cada semana

Dos minutos y sin desmontar nada.

  1. Desconecta el teclado. Si es inalámbrico, apágalo.
  2. Ponlo boca abajo y dale unos golpecitos en la base. Cae más de lo que imaginas.
  3. Aire a presión entre las teclas, en diagonal y no perpendicular, para empujar la suciedad hacia fuera en lugar de hundirla.
  4. Pasa un pincel de cerdas suaves entre las filas.
  5. Un paño de microfibra ligeramente humedecido por encima de las teclas, y seco después.

Con esto mantienes el teclado decente indefinidamente.

Nivel 2: la limpieza a fondo

Esta toca hacerla cada seis meses, o cuando las teclas empiecen a notarse pegajosas.

Necesitas un extractor de teclas (suele venir con el teclado; si no, cuesta muy poco), un recipiente, jabón lavavajillas y paciencia.

  1. Hazle una foto al teclado antes de empezar. Suena tonto hasta que tienes cien teclas sueltas encima de la mesa y no recuerdas si la Ç iba antes o después de la Ñ. Con distribución española esto pasa más de lo que parece.
  2. Saca las teclas con el extractor, tirando recto hacia arriba sin balancear. Las teclas largas —espacio, Enter, Shift— llevan un estabilizador metálico debajo: esas sácalas con más cuidado y fíjate en cómo va la barra antes de tirar.
  3. Mete las teclas en agua tibia con un poco de jabón lavavajillas. Media hora en remojo. Frota las que estén peor con un cepillo de dientes viejo.
  4. Aclara y seca del todo. Y cuando creas que están secas, déjalas otras horas más. El agua se queda dentro del hueco de la tecla y si las montas húmedas acabas con corrosión.
  5. Mientras se secan, limpia la base. Aire a presión, pincel, y un bastoncillo con un poco de alcohol isopropílico alrededor de los switches. Nunca dentro.
  6. Monta las teclas ayudándote de la foto.

Nivel 3: se te ha derramado algo

Actúa rápido, porque aquí el tiempo importa de verdad.

  1. Desconéctalo inmediatamente. Si es inalámbrico, quítale las pilas o apágalo.
  2. Ponlo boca abajo para que el líquido salga por donde entró en vez de bajar hacia la placa.
  3. No lo enciendas para comprobar si funciona. Es la forma más rápida de convertir un problema en un teclado muerto.
  4. Quita todas las teclas y seca lo que puedas con papel absorbente.
  5. Déjalo boca abajo al menos 48 horas en un sitio seco y ventilado. Sin secador, sin radiador, sin horno.

Si lo derramado era agua, hay muchas posibilidades de que sobreviva. Si era refresco, café con azúcar o cerveza, el azúcar cristaliza dentro de los switches y lo más probable es que algunas teclas se queden pegajosas para siempre. En un teclado hot-swap eso se arregla cambiando solo esos switches.

Lo que nunca hay que hacer

  • Meter el teclado entero bajo el grifo. Hay gente que lo hace y le funciona; también hay gente que cruza en rojo y llega al otro lado.
  • Usar alcohol sobre las teclas serigrafiadas. Se come las letras impresas. En teclas con leyenda de doble inyección no pasa, pero si no sabes cuáles tienes, no arriesgues.
  • Aspirar directamente sobre los switches. La aspiradora genera electricidad estática y puede arrancar piezas pequeñas.
  • Aire a presión con el bote inclinado. Sale líquido propelente en lugar de aire.
  • Montar las teclas húmedas.

Cada cuánto

Depende de si comes delante del ordenador. Si no, con la limpieza rápida semanal y una a fondo al año vas sobrado. Si sí, la de fondo cada tres o cuatro meses.


Si al desmontar te da por cambiar el aspecto del teclado, mira la guía de cómo quitar y poner las teclas y la de perfiles y materiales de keycaps.