Escribes una letra y salen dos. Aprietas una vez y el ordenador registra dos pulsaciones. Le pasa a una tecla concreta, siempre la misma, y cada vez con más frecuencia.
Eso es chattering, y en un teclado mecánico casi siempre significa lo mismo: ese switch está fallando.
Por qué ocurre
Dentro de un switch mecánico hay dos láminas metálicas que se tocan al pulsar. Con el uso, con el polvo o con la corrosión, ese contacto deja de ser limpio: en lugar de cerrarse una vez, rebota durante unos milisegundos.
El teclado tiene un tiempo de espera para ignorar esos rebotes, pero cuando el switch se degrada lo bastante, los rebotes duran más que ese margen y el ordenador los interpreta como pulsaciones separadas.
Es un desgaste normal. Lo raro es que le pase a un teclado nuevo, y si le pasa, suele ser defecto de fábrica de ese switch concreto.
Confirma que es el switch y no otra cosa
Antes de tocar nada, descarta lo fácil:
- Prueba el teclado en otro ordenador. Si el problema viaja con él, es el teclado.
- Cambia el cable, si es desmontable. Un cable en mal estado da síntomas raros.
- Prueba en otro puerto USB, y directo al ordenador, sin hub.
- Comprueba si es siempre la misma tecla. Si son varias repartidas, sospecha del cable o del software. Si es una sola y siempre la misma, es el switch.
- Descarta la accesibilidad de Windows. Las "teclas filtro" y las "teclas de repetición" pueden dar comportamientos parecidos.
Las tres soluciones
1. Limpiar el switch (rápida, a veces basta)
Si el problema acaba de empezar, puede ser suciedad y no desgaste.
Quita la tecla, y con el switch a la vista, pulsa el vástago varias veces seguidas mientras aplicas un poco de aire a presión por la ranura. Con suerte, la basura sale.
Hay quien usa una gota de alcohol isopropílico dentro del switch pulsando repetidamente para que arrastre la suciedad. Funciona a veces y no daña nada, pero hay que dejarlo secar del todo antes de conectar.
Es gratis y tarda dos minutos. Merece intentarlo, aunque en un switch ya desgastado solo retrasa el problema.
2. Cambiar el switch (la definitiva)
Es la solución real, y lo fácil que sea depende de una cosa:
- Si el teclado es hot-swap: sacas el switch con la pinza, pones otro, y listo. Dos minutos. Si no tienes un switch de repuesto, puedes canibalizar uno de una tecla que no uses, como la de bloqueo de desplazamiento, y dejar el problema en un sitio donde no moleste.
- Si va soldado: hay que desoldar el switch y soldar el nuevo. Es la operación más sencilla que existe en soldadura, pero necesitas soldador y malla, y hay que abrir el teclado.
3. Arreglarlo por software (parche)
Algunos teclados programables con QMK o VIA permiten subir el tiempo de espera antifrebote de ese teclado. Al alargar la ventana en la que se ignoran los rebotes, el chattering desaparece.
No arregla el switch, lo disimula. Y si lo subes mucho, el teclado empieza a sentirse con retraso. Como parche mientras te llega el repuesto, sirve.
En Windows también existen programas de terceros que filtran pulsaciones duplicadas por tiempo. Mismo razonamiento: parche, no arreglo.
Cómo evitar que vuelva a pasar
- Menos polvo. Limpiar el teclado con cierta regularidad ayuda más de lo que parece.
- Nada de líquidos cerca. El azúcar dentro de un switch lo condena.
- Una funda si el teclado pasa días sin usarse.
- Comprar hot-swap. No evita el fallo, pero convierte un problema serio en un cambio de dos minutos.
Preguntas frecuentes
¿Está cubierto por garantía?
Si el teclado tiene menos de dos años y no ha habido derrames ni golpes, es un defecto y entra. Guarda la factura.
¿Pasa también en teclados ópticos?
En los ópticos no hay contacto metálico que rebote, así que este fallo concreto no aparece. Es su ventaja más real.
¿Y si le pasa a muchas teclas a la vez?
Entonces no es desgaste de switches. Mira el cable, el puerto y el software antes de nada.
Si acabas cambiando switches, aprovecha para pensar cuál quieres: la guía de switches los compara.
