Lubricar los switches: en qué consiste y si merece la pena

Lubricar los switches: en qué consiste y si merece la pena

Lubricar un switch consiste en aplicar una capa finísima de grasa en las superficies que rozan al pulsar: las paredes por donde desliza el vástago, la base de la carcasa y, según el método, el muelle.

Es la modificación más famosa del mundo de los teclados mecánicos. También la más laboriosa, y la que más gente empieza y no termina.

Qué cambia de verdad

El rasqueo desaparece. Muchos switches, sobre todo los baratos, tienen un roce áspero que se nota como arenilla al pulsar. La grasa lo elimina casi por completo. Este es el cambio más notable y el que justifica el trabajo.

El sonido se vuelve más grave y limpio. Se van los agudos metálicos del muelle y queda un golpe más sordo. Es la diferencia entre el sonido de un teclado barato y el de uno caro, y buena parte de ella está aquí.

El ping del muelle se va. Ese tintineo metálico que oyes cuando la tecla vuelve arriba.

Lo que no cambia: la fuerza de activación, el punto donde se activa ni el tipo de switch. Un lineal lubricado sigue siendo lineal.

Qué grasa se usa

Esto importa mucho, porque la grasa equivocada arruina el switch.

  • Para switches lineales, se usa una grasa densa. La referencia habitual en la comunidad es la Krytox 205g0.
  • Para switches táctiles, una grasa más ligera, porque una densa se come el escalón y te deja un táctil que ya no se nota. Ese es el error clásico.
  • Para switches con clic, directamente no se lubrica el mecanismo. Le quitarías la razón de ser.
  • Para los muelles, algunos usan un aceite muy fino, aplicado con la técnica de la bolsa: metes todos los muelles con unas gotas y agitas.

Nunca uses aceite de máquina de coser, WD-40, vaselina ni grasa de bicicleta. Atacan el plástico o se vuelven pegajosas con el tiempo.

Cuánto se tarda de verdad

Aquí está la parte que casi nadie cuenta con honestidad.

Cada switch hay que abrirlo con una herramienta específica, separarlo en cuatro piezas, pintar con un pincel finísimo cuatro o cinco superficies, y volver a montarlo. Con práctica, entre 30 y 60 segundos por switch.

En un teclado de 87 teclas, eso son entre 45 minutos y hora y media, sin contar desmontar y montar el teclado. Y si va soldado, súmale desoldar 87 switches.

No es difícil. Es largo y repetitivo.

Cuándo compensa

  • Si tu teclado es hot-swap, porque sacar los switches es trivial.
  • Si los switches rasquean de forma evidente. Aquí la mejora es enorme.
  • Si te gusta el proceso. Mucha gente lo hace escuchando un pódcast y lo disfruta.
  • Si el teclado ya es bueno y quieres exprimirlo.

Cuándo no compensa

  • Si el teclado va soldado. El trabajo se multiplica por tres.
  • Si tus switches ya vienen lubricados de fábrica. Cada vez más modelos lo hacen, y suelen decirlo en la ficha.
  • Si lo que te molesta es el ruido de caja hueca. Eso se arregla mucho más rápido con espuma dentro de la carcasa.
  • Si son switches táctiles y no dominas la técnica. Riesgo alto de cargarte lo que te gustaba de ellos.

La alternativa razonable

Si el proceso completo te echa para atrás, hay dos atajos que dan buena parte del resultado con una fracción del trabajo:

  1. Lubricar solo los estabilizadores. Son cuatro o cinco teclas y es donde peor suena un teclado. Ratio esfuerzo-resultado imbatible.
  2. Comprar switches ya lubricados de fábrica. Cuestan algo más y te ahorran la tarde entera.

Preguntas frecuentes

¿Se puede lubricar sin abrir el switch?
Hay quien echa una gota por la ranura superior y pulsa varias veces. Reparte mal y puede acabar en los contactos metálicos, que es justo donde no debe llegar. No lo recomiendo.

¿Hay que repetirlo cada cierto tiempo?
No. Una vez bien hecho, dura años.


Si tu problema es el ruido más que el tacto, empieza por cómo reducir el ruido de un teclado mecánico, que tiene soluciones más rápidas. Y para saber qué switch quieres antes de tocar nada, la guía de switches.